
El domingo anterior, una mujer pasada de tragos colisionó contra un
taxi y volcó su carro en Alajuela centro.
El lunes, un chofer de bus fue detenido por manejar ebrio con 25 pasajeros en el Invu Las Cañas. La reforma a la Ley de Tránsito, vigente desde el 23 de diciembre del 2008, establece penas de cárcel para los conductores ebrios, pero parece que a los choferes no los asusta. Marín, director de la Policía de Tránsito, informó que hasta ayer habían detenido a 859 choferes borrachos; es decir, ocho al día desde que los cambios en la ley entraron en vigor.
“Sí existen diferencia con respecto al año pasado, pero las cifras deben bajar mucho más. Entre enero y febrero del 2008, fueron sorprendidos 979 ebrios”, expresó Marín.
Para la próxima Semana Santa, la Policía de Tránsito contará con 450 oficiales y hará operativos de alcohol en las rutas a Guanacaste, Limón, Puntarenas, Pérez Zeledón, San Carlos, Jacó y Quepos, entre otras.
“Habrá operativos fijos hasta de cinco horas y otros móviles”, detalló Marín.
Peligro en buses
De diciembre a la fecha, la Policía detuvo a seis choferes de autobús en estado de ebriedad. En varios de los casos los pasajeros denunciaron la situación al 911.
Maritza Hernández, presidenta de la Cámara Nacional de Transportes, comentó que desde finales del año pasado el 49 por ciento de las empresas autobuseras usan dispositivos o protocolos para detectar a los choferes en estado de ebriedad.
“Cada día se hace más de un millón de viajes diarios en 800 rutas, más bien el número de detenciones por alcohol es bajo”, añadió Hernández.
Erick Briones, abogado laboralista, explicó que un chofer de bus alcoholizado se expone al despido, pero no siempre.
“Si tiene un problema de alcoholismo, se recomienda permitirle la rehabilitación”, indicó.